Revista Biblioteca Islámica

Edición 19, año VI, publicación bimensual, San Salvador, El Salvador, julio/agosto 2009

Primera Revista Islámica digital latinoamericana
Secciones de este número

Revista Biblioteca Islámica/ Musulmanes Shiítas de El Salvador, 2009
Portada

Notas Culturales

Hadices

Puntos de Vista

Diálogo

Reflexiones Islámicas

Testimonios

Descubriendo el Islam

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Clasificación de las acciones

El Islam clasifica todas las acciones grandes y pequeñas que pueda realizar el ser humano, estableciéndolas dentro de 5 posibles categorías :

Acciones obligatorias ("Uayib").  Son aquellas acciones que el musulmán está obligado a realizar por el Mandato de Dios, las cuales debido a su importancia para la vida humana, han sido establecidas por Dios como obligatorias. Por ejemplo, la oración, el ayuno, la caridad, la Peregrinación a la Meca, etc. Cada una tiene determinadas condiciones y luego las describimos brevemente.

Acciones prohibidas ("Haram"). Son aquellas acciones que, debido al perjuicio que conllevan tanto para el individuo como para la sociedad, han sido terminantemente vedadas y prohibidas por Dios, por lo cual el musulmán no puede realizar de ninguna manera. Por ejemplo, tomar embriagantes, comer cerdo, cobrar usura, mentir, traicionar, robar, asesinar, fornicar o cometer adulterio, cualquier forma de idolatría, etc.

Acciones meritorias ("Mustahabb").  Son aquellas acciones que si bien no entran en la categoría de obligatorias, son aconsejables y recomendables por el bien que conllevan. Por ejemplo, realizar cualquier forma de bien, como una caridad, una ayuda al necesitado, o rezar y ayunar más allá de lo estrictamente obligatorio, etc.

Acciones reprobables ("Makrub"). Son los actos que si bien no están prohibidos, es mejor que el hombre no realice y en lo posible se aleje de ellos y los omita. Por ejemplo, el divorcio.

Acciones permitidas ("Halal"). Es todo el conjunto de acciones que el musulmán es libre de realizar o no, según sus deseos, y que no tienen ninguna de las calificaciones anteriores.

  ¿Por qué Dios obliga y prohíbe determinadas acciones?

Por el beneficio o perjuicio que traen aparejadas para la vida del ser humano, tanto a nivel individual como social. No es necesario que el hombre conozca en detalle estos asuntos. Le basta con saber que las acciones no afectan en absoluto a Dios Altísimo, Glorificado sea, sino al hombre mismo. Dios no se engrandece ni perfecciona a través de la oración del hombre, ni necesita del ayuno o la caridad del siervo. Es la vida del propio ser humano la que mejora con estas acciones. Lo mismo con las prohibiciones: a Dios no le afecta en absoluto el consumo de embriagantes o de cerdo, el robo o el adulterio : es el propio ser humano el afectado y perjudicado con estas cuestiones.

Los mandatos y reglas de la religión son para el hombre, para que él pueda obtener la felicidad y bienestar en su vida, los cuales se obtienen a través del establecimiento de la justicia en todos los ámbitos. Y no es necesario que el hombre conozca en detalle la forma como tales mandatos actúan en el establecimiento de la justicia, tal como un enfermo no necesita conocer en detalle el mecanismo de acción de un medicamento : le basta saber cómo debe administrarlo y seguir las indicaciones para alcanzar la salud.

Ni los individuos ni las sociedades pueden vivir sin reglas, sin leyes, sin orden. Luego, el ser humano tiene dos alternativas : reconocer el valor de los mandatos de la religión  o adoptar  las normas de los hombres, las cuales nunca son completas ni perfectas por mucho que se esfuercen y por más que tengan las mejores intenciones. El resultado del abandono de los mandatos de la religión puede verse hoy en cualquier sociedad del mundo, especialmente en las de Occidente que son las más alejadas de todo lo sagrado.

¿Cómo conocemos los límites y la forma de realizar las acciones?

Las conocemos a través de las fuentes que antes mencionamos (el Corán, el Hadiz, el intelecto y el consenso de los sabios) a través de un esfuerzo profundo de investigación y análisis intelectual que en árabe se llama "iytihad".

Si bien todo musulmán está obligado por Dios y las indicaciones del Profeta Muhammad (BPD) a buscar el conocimiento, a estudiar e investigar, no todo aquel que estudia y conoce algo del Islam puede realizar "iytihad". No cualquiera está en condiciones de hacerlo, pues debe ser sabio en las diversas ramas de las ciencias islámicas : Corán, Tafsir (exégesis), Hadiz, gramática árabe, historia, etc. No todos los hombres tienen la misma capacidad, por lo que  no todos los musulmanes pueden realizar el "iytihad" con éxito. Dice el Corán :

"No es posible que acudan todos los creyentes. ¿Por qué no va una parte de cada grupo para instruirse en la religión, para así poder advertir a su pueblo cuando regresen  a ellos? Quizá así sean precavidos."   (9:122) 

Cuando un grupo de musulmanes se instruyen y alcanzan el grado de "muytahid", que es quien realiza "iytihad", el resto de los musulmanes puede tomar las prácticas de ellos y hacer imitación o "taqlid".

  ¿Las prácticas se realizan por imitación?

Sí, por supuesto: las prácticas se realizan por imitación. No se pueden alcanzar por deducción racional. Uno puede razonar que debe rezar para comunicarse con Dios, pero la forma correcta de la oración islámica no la puede extraer de una deducción lógica: tiene que aprenderla de alguien que la enseñe. Fue el Profeta Muhammad (BPD) quien nos ha enseñado la manera correcta de realizar las diferentes prácticas. Pero hoy el Profeta (BPD) no está entre nosotros y ninguno de nosotros lo conoció en vida. Tampoco tenemos a sus compañeros y allegados con nosotros, y hasta el Imam de la época (el Imam Mahdi -P-) se encuentra oculto. Por consiguiente, aprendemos estos asuntos de los sabios que profundizan en la investigación de las ciencias islámicas hasta alcanzar el punto en que ellos nos pueden decir cómo realizar las prácticas correctamente.

La deducción racional el creyente la usa para alcanzar la comprensión de los Principios de fe, los cuales no pueden seguirse por imitación. Pero para las prácticas, debe imitar a un muytahid de una de las Escuelas de Fiqh o jurisprudencia islámica.

Descubriendo el Islam