La libertad Social
En el nombre de Dios el Clemente, el Misericordioso
Hoy es un día muy agradable para mí. Por supuesto durante la presidencia visité reiteradas veces esta universidad, pero esta reunión tiene una característica muy memorable para mí.
Hace dos o tres meses me avisaron de esta reunión. Aparentemente el destacado rector de la universidad esperaba que diera un mensaje o sea vinieran los amigos para mantener un encuentro conmigo. Pero desde el principio decidí participar en esta reunión y ver de cerca los logros de esta universidad.
Esta universidad fue fundada con mucha esperanza. Aunque todas las universidades de Irán han contribuido mucho al avance de la Revolución, el Sistema y el progreso científico y cultural del país, pero esta universidad fue establecida por la Revolución a fin de educar a las fuerzas científicas y expertas para todos los centros académicos de Irán.
Quizás hoy que gracias a Dios existen muchos jóvenes creyentes y revolucionarios en las universidades del país, esta palabra no sea tan perceptible para algunos, pero que poseía un concepto muy profundo a principios de la década de los 60 (hégira solar iraní).
En aquel momento, algunos profesores prefrieron no colaborar con la Revolución y algunos salieron del país. Y los estudiantes plantearon quejas reiteradas veces por falta de atención de ellos.
Cabe mencionar que existían también profesores creyentes al servicio de las universidades. En dichas condiciones el desarrollo académico del país se necesitaba un plan fundamental, es decir la creación de esta universidad.
Hoy gracias a Dios veo aquí a miles de graduados entre señores y señoras de esta universidad. Es una experiencia muy agradable y memorable.
Queridos hermanos y hermanas, les diré sólo una frase: hoy nuestra generación académica e intelectual tiene una responsabilidad especial. El proceso de crecimiento de su país, su Revolución y el sistema islámico glorioso necesita el esfuerzo y la colaboración de ustedes y todos los dueños de pensamiento. Hemos sobrepasado épocas difíciles entre ellas la guerra y posguerra.
Ha llegado el momento de recompensar retrasos sufridos de la larga época de la tiranía, recurriendo a la ciencia. En aquella época impidieron florecer los talentos y revelar la identidad verdadera de esta nación ya que importando los productos industriales y culturales del Occidente, nos obligaron a depender del exterior.
Se esforzaron por destruir la autoconfianza de los cultos de Irán hacia su existencia, su ciencia y su cultura y tradición.
El proceso de la humillación de los iraníes durante muchos años afectó esta nación y los destacados estratos del país. El Occidente por fin logró el objetivo que buscaba, es decir el retraso de Irán, mientras que este país con esta destacada situación geográfica, tantas fuentes humanas y materiales y una historia científica y cultural magnifica, debía conseguir un mayor avance en los diferentes campos científicos e industriales.
En cuanto a los asuntos históricos, geográficos y literarios también otros han trabajado más que nosotros y el pueblo iraní pese a su gran talento todavía no ha recompensado estos retrasos. Por supuesto a partir de la victoria de la Revolución ha ocurrido un milagro, es decir la autoconfianza, no se siente la humillación, pero hay que trabajar.
Teníamos muchos problemas en los primeros años de la Revolución, en especial durante los ocho años de la guerra impuesta. Ustedes hoy deben esforzarse por dignificar al Islam e independizar el Irán islámico en todos los terrenos.
La independencia no significa cerrar las fronteras, no sería lógica tal acción y nadie lo hace. A lo largo de la historia los pueblos han aprovechado logros de otros, pero el intercambio de opinión, pensamiento y los bienes entre dos personas se difiere de la mendicidad, lo que más o menos existía antes de la Revolución Islámica.
La generación joven e intelectual del país debe asumir su responsabilidad principal de materializar el progreso de Irán. Pienso que nuestros hermanos y hermanas graduados de esta universidad aun tienen una responsabilidad mayor y si Dios quiere, alcanzarán más éxitos.
Hoy prefería estar en esta reunión y no necesariamente tratar un cierto asunto. Quisiera escuchar sus preguntas y responderlas porque resultaría muy agradable. Pero a mi me pareció útil plantear un tema aquí y tengo notas que les diré brevemente.
Se plantean dos puntos al respecto de la libertad. En actualidad la prensa del país y los expertos discuten este tema. Es un buen fenómeno pensar e intercambiar opiniones acerca de los temas principales y fundamentales de la Revolución. Siempre hemos esperado esto. Hoy existe este asunto y yo estudio más o menos los escritos o dichos y de vez en cuando utilizo lo que se escribe o se dice.
Hay diversas opiniones, es decir todos no escriben en una misma dirección y por supuesto cada parte plantea asuntos correctos y razonables. Ojalá nuestros expertos tengan motivación para plantear temas principales que merecen relejar en la prensa. Siempre recomendamos que profundicen la cultura de la Revolución y esto requiere las mismas discusiones.
En relación con el concepto de la libertad tenemos que utilizar nuestro lema de la independencia. Es decir pensar independientemente que será la base de nuestro avance y no imitar a otros. Porque abrir los ojos sólo a los pensamientos occidentales sería un gran error con resultados amargos.
El sagrado Corán y los imames (la paz sea con ellos) reiteradas veces han enfatizado el asunto de la libertad. Por supuesto no me refiero a una libertad absoluta que no tiene partidario en el mundo. No pienso que haya alguien que nos invite a este tipo de libertad. Tampoco me refiero a la libertad espiritual planteado en el Islam y en los conocimientos islámicos. La libertad espiritual es aceptada por todos los creyentes.
La libertad que aquí discutimos es la libertad social. Un derecho humano para pensar, hablar, elegir etc. Este mismo asunto es apreciado por el Corán y la tradición.
La sagrada aleya 157 del capitulo (sura) de “los lugares elevados” dice: a quienes sigan al enviado, el profeta de los gentiles, a quien ven mencionado en sus textos: en la Torá y en el evangelio, que les ordena lo que está bien y les prohíbe lo que está mal, les declara licitas las cosas buenas e ilícitas las impuras y les libera de sus cargas y de las cadenas que sobre ellos pesaban.
En base a la voluntad de Dios el profeta del Islam liberó a la gente del yugo. Es decir, eliminó las cargas impuestas al pueblo. Es un concepto amplio y raro. Si suponen la situación de las sociedades religiosas y no religiosas de aquella época, sabrán que estos compromisos impuestos a las personas incluían muchas creencias falsas, supersticiones y restricciones sociales incorrectas impuestas a la gente por la tiranía.
El Sr. George Jardagh, autor del famoso libro “Voz de la Justicia” sobre el Imam Ali (la paz sea con él) compara dos frases del primer Imam de los chiítas y del segundo califa sunita, el Sr. Omar.
Un día varios gobernadores de la época de Omar se entrevistaron con él que fue indignado por recibir un informe contra ellos.
El califa dirigiéndose a ellos dijo una frase memorable: “habéis esclavizado al pueblo mientras que Dios creó libre al ser humano”.
Otra frase del Imam Ali en su libro Nahj Al Balaghah dice: “no seas servidor de nadie salvo tu mismo, Dios te creó libre”.
George Jardagh comparando estas dos frases dijo que la del Imam Ali es superior que la frase de Omar. Porque Omar se dirigió a quienes no garantizaban la libertad y según el califa, ellos mismos esclavizaban a la gente. Pues les ordenó dar libertad a la gente.
Pero en las palabras del Imam Ali existe la libertad garantizada en la esencia del ser humano. “No seas servidor de nadie salvo tu mismo, Dios te creó libre”.
Estas dos frases contienen dos características de la libertad aun cuando en la palabra del Imam Ali hay garantía viable.
Una de estas características es que la libertad pertenece al natural del ser humano que me referirá a ella al comparar el pensamiento islámico con el occidental.
Por supuesto hoy no me voy a plantear este tema detalladamente. Si Dios quiere en otra oportunidad hablaré acerca de la libertad, hay muchas cosas que decir. Hoy mencionaré estos dos puntos, uno de ellos es pensar libremente sobre la libertad.
La libertad social tal como se traduce hoy en la cultura política del mundo tiene un origen coránico. No es necesario de ningún modo referirnos al liberalismo europeo del siglo XVIII y buscar las palabras de “Kant”, “John Stuart Mill” y otros. Nosotros mismos tenemos nuestra propia palabra y lógica. Mencionaré por qué no nos servirán aquellas palabras. Sepan como un tema islámico la libertad.
En mi opinión existen dos grupos que se colaboran contra la islamización y nacionalización del tema de la libertad. Un grupo es integrado por quienes siempre se refieren a las frases de los filósofos occidentales de los últimos dos o tres siglos sobre la libertad. Fulano ha dicho así o el otro dijo tal. Por supuesto ellos son nobles porque dicen el nombre de los filósofos deseados. Pero algunos repiten las frases de John Stuart Mill u otros filósofos franceses, norteamericanos y alemanes sin mencionar sus nombres. Ellos falsifican pero a fondo buscan generar este pensamiento que la libertad social es un regalo del Occidente para otros.
Otro colectivo que ayuda ignorantemente al primer grupo son quienes que se sienten asustados al plantear el tema de la libertad y gritan: ¡se perdió la religión! No, la religión es el mensajero principal de la libertad. ¿Por qué se pierde?
La libertad correcta y lógica es el regalo más importante de la religión a una nación, a una sociedad y gracias a la libertad crecen los pensamientos y se materializa el florecimiento de los talentos.
La tiranía viene en contra de los talentos y donde existe la tiranía no habrá el florecimiento de los talentos, pero el Islam quiere el crecimiento humano. Hay que explorar las fuentes humanas al igual que las fuentes naturales para que construyan el mundo. ¿Sería posible sin libertad? ¿Sería posible con la tiranía?
Estos dos grupos de occidentalistas y cautelosos se colaboran no voluntariamente a fin de excluir la libertad del campo islámico, mientras que no es así y el concepto de la libertad es un concepto islámico.
La libertad social en el Islam posee más privilegios en comparación con las escuelas occidentales. Sin embargo existen diversos comentarios sobre el liberalismo. Después del Renacimiento, se creció el pensamiento del liberalismo en Francia, Europa y posteriormente en todo el mundo. También llegó a la Revolución de Francia y fue aplicado de manera desviada en las guerras de independencia de EE.UU. formando la Carta americana.
Hasta la fecha han sido presentadas decenas de definiciones sobre el liberalismo, especialmente que durante últimos tiempos los denominados teóricos e ideólogos norteamericanos han escrito mucho en este terreno.
Muchos de estos pensadores incluso no norteamericanos escriben sobre el liberalismo por la petición de aparatos estadounidenses. Posiblemente sus libros sean escritos en Austria, Alemania o Francia, pero se publican en Nueva York. La petición, el origen y el objetivo son norteamericanos.
Pero pese a todo ello la visión islámica es una visión avanzada. Ellos se enfrentan con dificultades a la hora de definir la filosofía de la libertad, ¿Qué es la filosofía de la libertad? ¿Por qué el ser humano deber ser libre? Tiene que contar con un origen y razonamiento filosófico. Se han planteado muchas cosas como el beneficio y el placer colectivo, el placer individual y gozar por máximo de los derechos civiles. Todos estos son alterables.
Si leen las obras publicadas en los últimos años en lo relacionado con el liberalismo, verán muchas palabras y discusiones inútiles parecidas a las discusiones planteadas acerca de la libertad en la Edad Media.
Uno planteaba algo y el otro respondía y viceversa. Pues no era un mal divertimiento para los intelectuales tercermundistas que uno fuera partidario a la teoría de un filósofo occidental y otro defendiera la teoría de otro. Uno aceptara tal razonamiento y otro a nombre de si mismo presentara una teoría.
Por lo máximo la libertad en el Occidente se considera un derecho humano, pero el Islam la reconoce como una parte del natural del ser humano. Por supuesto es un derecho, pero superior que otros como el derecho a la vida. Tal como no se puede comparar el derecho a la vida con el derecho a la vivienda o a la elección. Según la visión del Islam la libertad es la base de todos.
Existen también casos excepcionales. Se puede quitar el derecho a la vida. Por ejemplo, castigan a alguien que haya matado a otro o sea haya cometido corrupción.
En cuanto al derecho a la libertad también existen casos excepcionales. Ésta es la visión del Islam. De hecho resultaría incorrecto considerar la libertad social como un pensamiento regalado por el Occidente. También al plantear un asunto agradable al respecto del tema hay que evitar mencionar el nombre del libro de fulano sentado en el Occidente.
Tenemos que pensar independientemente y referirnos a nuestras propias fuentes islámicas. El ser humano utiliza los pensamientos de otros para encontrar puntos claros y no para imitar que sería un gran perjuicio.
Lo que veo hoy en esa rivalidad mediática -cuyo origen se considera un fenómeno agradable- es que muchas personas no han atendido este principio. Ahora mencionaré dos o tres diferencias entre la libertad en la lógica islámica y la libertad en la lógica occidental.
Posiblemente dentro del liberalismo algunas teorías y tendencias se difieran de otras pero a fondo forman la susodicha escuela. La escuela occidental del liberalismo excluye la libertad humana de la religión y Dios. Pues la libertad no tiene un origen divino y se busca una raíz filosófica para la misma. Pero en el Islam la libertad se arraiga en Dios y eso es una diferencia fundamental que a su vez origina otras.
Según la lógica del Islam, moverse contra la libertad supone moverse contra un fenómeno divino. La libertad en el Islam origina una obligación religiosa, pero no existe tal asunto en el Occidente. De hecho según el pensamiento del liberalismo occidental, las luchas sociales por la libertad carecen de cualquier lógica. Por ejemplo se dice “el bien de todos” o “el bien de la mayoría”. Ésta es la raíz de la libertad social. Pues ¿Por qué por el bien de todos debo perder mi vida? Tal pensamiento carece de lógica. Quizás muchas personas emocionadas temporalmente se vayan a los campos de guerra –si existe una lucha verdadera bajo este pensamiento- pero inmediatamente después de liberarse de la emoción, dudarían, ¿por qué tengo que matarme?
Pero el pensamiento islámico no es así. La lucha por la libertad es un deber divino. Si ven que están matando a una persona, tendrán que ayudarla. Eso es una obligación religiosa y al no cumplirla, cometerían un pecado. Al respecto de la libertad también existe la misma circunstancia. Hay que luchar por la libertad.
Existen otras diferencias. La verdad y los valores éticos son relativos en el liberalismo occidental, pues la libertad es ilimitada y no hay que criticar a alguien que viole algunos valores morales porque probablemente no crea en dichos valores.
De hecho desde el punto de vista espiritual y ético no hay ningún límite para la libertad. Porque según el liberalismo occidental la verdad y valores morales son relativos.
En el Islam existen ciertos valores y un camino hacia la verdad y la elevación. Pues la libertad está cercada por estos valores. El modo de entender y conseguir los valores del Islam necesita una discusión independiente. Hay la posibilidad de que alguien siga un camino incorrecto para llegar a estos valores y otros los consigan correctamente. Sin embargo la libertad se limita a la verdad y a los valores.
Aunque la libertad social es apreciable en el Islam, pero si se utiliza para desprestigiar los logros espirituales o materiales de una nación, sería perjudicial exactamente como la vida humana.
En la lógica del Corán matar a un ser humano equivale a matar toda la humanidad. Porque se ha violado la humanidad. Es un concepto muy raro.
Pero según el Corán hay una excepción: el violado haya matado a otra persona o cometido corrupción. Pues los valores fijos e invariables limitan la libertad al igual que el derecho a la vida.
Otra diferencia es que en el Occidente los intereses materiales forman el límite de la libertad y si los intereses materiales se ponen en peligro limitarían la libertad. Aun cuando la libertad se considera uno de los derechos más alienables del ser humano, pero por ejemplo se limita en las universidades occidentales. Según los países del Occidente no es transferible la alta tecnología a ciertas naciones. ¿Por qué? Puesto que si esta ciencia se transfiere ya no permanecería en el monopolio de tal potencia. Aquí la libertad tiene frontera y el profesor no tiene que enseñar cierta cosa a su estudiante iraní o chino.
La misma situación existe al respecto de la libertad de la transferencia de información y noticias. Hoy toda la polémica mundial se deriva de este tema. Dejen al pueblo saber. Aunque el Occidente al propagar la libertad se autodenomina defensor de la libertad de prensa, pero en la agresión norteamericana a Irak durante el mandato de Bush padre, durante una semana a más censuraron todas las informaciones. No permitieron a ningún periodista publicar noticias o imágenes del ataque de EE.UU. a Irak mientras que todo el mundo se enteraba de eso. Los mismos norteamericanos anunciaron el asunto, pero nadie conocía los detalles bajo el pretexto de evitar poner en peligro la seguridad militar. Pues la seguridad militar puede limitar la libertad. Es un límite material y el otro se refiere a fortalecer los pilares de su Gobierno.
Hace cuatro o cinco años fue publicada una noticia en EE.UU. y también en Irán sobre un grupo que con cierta tendencia política y religiosa llevaba a acabo acciones contra el Gobierno de Clinton. Tomaron varias medidas de seguridad y militar en su contra, pero sin conseguir resultado alguno. Asediaron y prendieron fuego a su residencia por lo cual unas 80 personas entre ellas mujeres y niños perdieron la vida. Todo el mundo vio las fotos divulgadas del incidente. Pues en el mundo materialista del Occidente también existen limites para la libertad de expresión, de la vida y de la lucha política. Pero estos límites son materiales y los valores éticos nunca han sido obstáculos contra la libertad.
Por ejemplo en EE.UU. existe la homosexualidad por la cual se sienten orgulloso. Se manifiestan en las calles y publican sus fotos en la prensa. También anuncian que tal empresario o político pertenece a ese grupo. No se avergüenzan y tampoco la niegan. Incluso las personas opuestas a la homosexualidad son atacadas duramente por parte de algunos medios de comunicación. De hecho hay que decir que los valores morales no ponen límites a la libertad.
Otro ejemplo se refiere a los países europeos en donde las propagandas a favor del fascismo limitan la libertad de expresión y eso también se considera una restricción material. Pero no hay ningún límite para la difusión del desnudismo. Esto quiere decir que la libertad en el Occidente con su cierta filosofía cuenta con fronteras materiales y no éticas.
Pero existen límites morales en el Islam además de límites materiales. Cuando uno realiza una acción contra de los intereses y beneficios del país se limitará lógicamente su libertad, pero también tenemos limites espirituales.
No se considera como un problema si alguien tenga una creencia desviada. Por supuesto ante Dios y creyentes no es bueno, pero el Gobierno no tiene deber alguno ante tal persona siempre y cuando no intente influir en otros y desviar a personas que no puedan defenderse. En nuestra sociedad viven musulmanes, cristianos, judíos y seguidores de otras religiones y eso no constituye ningún problema, pero desde el punto de vista del Islam no se puede permitir a alguien propagar su creencia corrupta. Aquí se limita la libertad.
Tampoco será aceptable la corrupción política y mental o las propagandas negativas de algunos denominados filósofos contra los estudios superiores de los jóvenes. Aunque probablemente no influya en un 90 por ciento de la población joven, pero hay que evitar que afecte el resto.
La libertad no es propagar mentiras ni lemas. Yo rechazo no referirse a las fuentes y discusiones islámicas en relación del tema de la libertad. La aleya 60 del capitulo (sura) “la coalición” dice: si los hipócritas, los enfermos de corazón y los agitadores de la ciudad no cesan, hemos de incitarle contra ellos y pronto dejarán tu vecindad. En una sociedad islámica recién nacida contada con una movilización coránica y profética, pero también enfrentada con tantos enemigos, todos deben ser preparados para defender el país y ese gran sistema popular.
Mientras tanto un grupo se dedica a debilitar al pueblo y asustar a otros y el sagrado Corán dice: ésta es la frontera de la libertad. Pues otra diferencia es que en el Islam existe una frontera formada de los valores espirituales.
En el pensamiento del liberalismo occidental la libertad contraviene la obligación. Es decir liberarse de la obligación, pero en el Islam, la libertad es la otra cara de la moneda de la obligación. El ser humano es libre porque tiene ciertos deberes. Si no fuese así, no habría sido necesaria la libertad como el caso de los Ángeles.
Según Molawi: Dios creó la población del mundo en tres especies, concedió la razón y ciencia a un grupo mientras que los Ángeles no saben nada que orar.
Incluir un conjunto de motivaciones e instintos contrarios constituye una de las características del ser humano que es obligado a encontrar el bien y seguir el camino de la elevación. Tiene la libertad para elevarse ya que la misma vida también se le concedió para alcanzar los grados superiores.
Dios ha creado el ser humano para que alcance el elevado estado de servidumbre. Y la libertad al igual que la vida es un preámbulo para llegar al mismo.
En el Occidente niegan no solo los pensamientos, deberes religiosos y actos ilícitos, sino también todas las ideologías que contengan obligaciones. Las obras de los escritores liberalistas norteamericanos y sus seguidores incluso en nuestro país dicen que el pensamiento liberal occidental rechaza el principio de “deber y no deber” y la ideología. Pero el Islam al contrario considera que la libertad viene con la obligación para que la gente pueda cumplir correctamente sus funciones, realizar trabajos importantes y conseguir la elevación.
De hecho recomiendo a quienes escriben y discuten que sean independientes en percibir el concepto de la libertad. Pensemos independientemente y no dejemos abusar de la libertad. Algunos repetidamente enfatizan “las libertades de prensa recién conseguidas”. En mi opinión es una afirmación irreal que se arraiga en las emisoras extranjeras. En la prensa también escriben artículos ofensivos. Algunas personas no realizaban esto en el pasado y otros sí. También en los años anteriores se plantearon muchas alegaciones contra el presidente y otros responsables e incluso en contra de algunos principios de la Revolución y nadie reaccionó.
Tengo en mi memoria ciertos casos, pero no los plantearé por evitar prolongar la sesión. Hace seis o siete años planteé el tema de “la agresión cultural” que provocó discusiones. En una mesa redonda televisiva con la presencia de tres o cuatro personas, uno ratificó mi opinión y otros la rechazaron considerándola como un tema imaginario y absurdo. Pues nadie protesta a nadie.
Por supuesto un grupo con dossieres negros y manos impuras temían decir algo mientras que si lo hubiera hecho lo que hoy hacen, nadie habría protestado. Pero ellos mismo temían por su antecedente negro. Habían puesto en relieve su enemistad contra la Revolución, el Imam y su pensamiento islámico. Tras las últimas elecciones presidenciales, plantearon su análisis incorrecto en relación con los comicios. Afirmaron que la nación iraní dio 30 millones de votos contra el sistema. Eran alegres mientras que los ciudadanos dieron 30 millones de votos para consolidar el sistema. Era uno de los honores del sistema islámico de Irán que después de 18 años de la victoria de la Revolución, 30 millones de los 32 millones con derecho a voto, es decir, un 90 por ciento acudieron a las urnas. Pero ellos consideraron que este gran respaldo era causa de la debilidad del sistema. Por supuesto las emisoras extranjeras alegaron lo mismo para tergiversar la realidad y desviar a quienes carecían de la firme voluntad. Estos pobrecitos creyeron tal afirmación o por lo menos engañaron a si mismos. De hecho se atrevieron a hablar porque según ellos, 30 millones de personas votaron contra el sistema. Mientras que no se difieren las condiciones actuales de las anteriores. Hoy también si algunos cometen corrupción encontrarán la misma reacción que antes. Pues no hay que repetir este término: “la libertad recién conseguida” veo que algunos responsables advierten a la prensa para que no utilice la libertad por evitar poner en peligro el principio de ella. No es correcta tal opinión. Hay que aprovechar la libertad, pero no fuera de su limite. Si se utiliza más este derecho divino, el sistema islámico alcanzaría más exitosamente sus objetivos. Hemos criticado siempre a los escritores por no escribir, no investigar y no analizar.
Hay que respetar los límites correctos pero no límites determinados al servicio de intereses de gobiernos y sistemas. Si algunos gobiernos en el mundo determinan tales límites, no lo hace el sistema de la República Islámica de Irán.
La República Islámica de Irán está basada en la justicia. Es decir si el líder supremo no respeta la justicia, perdería automáticamente su liderazgo. En este sistema no tiene significado definir límites en pro de intereses de ciertos grupos. No, las fronteras son las mismas definidas por el Islam, el Corán y los dichos del profeta y los imames. Hay que respetarlas. Todos los responsables del aparato judicial y del Gobierno deben respetar estos límites, si no cometerán pecado. Entre estas fronteras existe el principio de la libertad que todos deben tener acceso a ella. Pues a mi no me gustan las declaraciones irresponsables en este terreno.
Para finalizar esta discusión debo mencionar que la libertad es un tema islámico. Pensemos sobre su concepto de manera islámica y apreciemos y creamos los logros surgidos de la libertad como un movimiento islámico y una obligación religiosa. Utilicemos las posibilidades existentes en la sociedad y los intelectuales y pensadores deben esforzarse por ello.
Algunas discusiones deben ser planteadas por expertos y en ciertas escuelas, universidades y prensas. Otros pueden plantearse públicamente y para todos.
Espero que Dios nos ayude para alcanzar más grandes éxitos y un mayor florecimiento del sistema. Ustedes universitarios especialmente los más jóvenes que el futuro pertenecerá a ellos, desempeñarán un destacado papel en este florecimiento y los éxitos.
“Declaraciones del líder supremo en la ceremonia de graduación de un grupo de estudiantes de la Universidad Tarbiat Modarres (Universidad de Formación del profesorado)” 02/09/1998